11 Agosto 2006
2 Diciembre 2005
Me encuentro meditando con la duda, y es que no estoy seguro de por que el día el de muertos se celebra solo el día de muertos. Si es cierto que por un lado son sólo trucos de mercadotecnia para que nos emcionemos con una época y compremos pan de muerto y mucbipollos.
Estoy de acuerdo en que hay sus honradas exepciones en los que en el día de muertos se honra de verdad a los difuntos, pero si se les va a honrar, por quë pasar todo el año esperando una fecha que algun fulano, por algún motivo que no conozco, estableció como el día en el que se honrá a los difuntos.
Semejante personaje de nombre desconocido disfrutará seguramente el ver como un considerable número de almas se la pasan festejando, bajo el supuesto motivo de estar recordando a sus seres queridos, que por inevitables causas naturales (o un impredeciple accidente), ya no los acompañan, en el día que el motivo que fuere se le ocurrió.
Estoy escribiendo y me atrevo a decir que no estoy pensando, en que quizá me he precipitado; nuestro destacado personaje debió de ser una persona de vida memorable, quizá nunca se dió a la dura tarea de vivir una vida de cascos ligeros ni conoció todos esos peculiares inconvenientes que conlleva desplazarse entre pícaros y picaronas, quizá...
De lo único que puedo estar seguro es que nada de ésto es seguro y que de seguro, el próximo año para fechas ya pasadas estaré viendo calaveritas en la tele, a personas recordando a sus difuntos y otros festejando que gracias al día en deberían recordar a sus bisabuelos, pueden salir a la calle, y pasarse la noche bailando y tomando, por que al fin y al cabo es el cumpleaños de la catrina.
3 Octubre 2005
M
e despierto todavía está oscuro y no me quiero levantar, no debí de haberme quedado viendo esa película, pero prometí ayudar y aquí voy.
Mamá y papá ya están listos así que solo falta ira recoger a don Víctor.
Comienza el viaje cuando todavía faltan 20 min. para las 7 de la mañana, mientras voy manejando me pregunto que hago despierto un domingo tan temprano y como terminé aceptando ayudar a mi papá en algo así. La semana pasada a está hora estaba en mi quinto sueño y ahora con los ojos un poco hinchados estoy cargando mesas y charolas llenas de pan. Por fin llegamos a la iglesia y antes de que la misa de 7 termine, ya tenía las mesas armadas y los panes listos para venderse, todo estaba bien y era cuestión de tiempo para que yo regresara a mi cómoda cama.Fue en eso que se acordaron de que sería bueno traer unas sillas (no iban a pasar tantas horas parados) así que fui de regreso para mi casa donde mi tía me estaba esperando en la cocina para recordarme por quinta ves en la semana que no debo salir sin desayunar.
Cuando estaba bajando del auto las sillas me di cuenta de que las cosas en la iglesia no estaban como yo las dejé, aparentemente el padre mando apoyo y ahora además del pan de camote de don Víctor tenían 40 tamales y algunos brownies.La iglesia ya estaba vacía y yo estaba empezando a recordar las sabias palabras que me hubiera dicho mi tía unos minutos antes, en ese momento me llamó mi papá.
No lograba entender como mi papá, un hombre para el cual pocas cosas son tan importantes como la comida, había salido de su casa sin desayunar para participar en un bazar de panes a beneficio de un grupo de enfermos y limitados físicos que en muchas ocasiones parecen no estar interesados en salir adelante, les ha dedicado más de diez años de su vida y por azares del destino la semana pasada me pido que lo llevara a la iglesia a las 6:30 y que lo ayudara a preparar las mesas para el bazar yo le dije que no habría problema y aún no se como ayudando a 4 ciegos y un paralítico a vender panes.
Las personas que habían hecho los donativos decidieron quedarse para ayudarnos a vender y ese era el momento en que yo debí partir, ya no hacia falta que me quedara había mercancía y manos para venderla, fue entonces que llegaron Francisco y Valdo, con una hojaldra para 50 personas cada uno. De alguna manera en ese momento creí comprender a mi papá, el no dedicaba su tiempo al grupo pensando en la poca respuesta que le daban los miembros sino por la decidida respuesta que daban los pocos que contestaban, solo por eso decidí quedarme.
Todo parecía normal pero sin previo aviso se nublo y comenzó una pequeña lluvia que nos interrumpió como 5 veces aunque creo que el único que se mojaba era yo.
Por fin, después de escuchar como una ancianita prefería un pan quemado en la base porque aseguraba que su chocolate iba a tener mejor sabor y como un señor decidió comprar 25 tamales por que una de las donadoras le dijo lindo, terminó la jornada sin más contratiempos que la llovizna intermitente. Para nuestra buena suerte los parroquianos fueron muy generosos y nuestras expectativas fueron rebasadas. Para nuestra sorpresa nos sobró mucho pan que como ya había cumplido su función decidieron donarlo a un asilo.
Todo estaba listo, las mesas en el auto y en camino hacia la “tortería” de don Víctor. Cuando termino el viaje y llegue a mi casa me preparé para comer, mi mamá sirvió los platos mi papá subió a cambiarse y yo meditaba sobre lo que había aprendido y no dejaba de repetirme que no lo debía de olvidar nunca por que si así ocurriese tendría que levantarme a las 6 de la mañana con los ojos hinchados para terminar haciendo algo que 7 horas después no entendería.
Es hora de la siesta y mañana tengo que entregar este reporte al profe, mañana dejaré de preguntarme por que hago cosas que no entiendo y como cada lunes comenzare de nuevo con la rutina de mi semana.
28 Septiembre 2005
Hace apenas unos años deje de ser un niño y ya no recuerdo cual era mi lugar preferido, pero cada ves que recuerdo me veo muy cerca de la esquina de la calle de la casa de soltera de mi mamá donde vivía con sus hermanas algunos antes de que yo naciera y que después sería la casa en donde mi abuelo se quedaba cuando venia a visitar a sus nietos a la ciudad. Hay un árbol muy grande, su copa es de un verde oscuro pero da una apariencia de mucha tranquilidad por la luz de la tarde, un poco nublada, que la ilumina en el jardín trasero de la casa que tengo a mi izquierda, en el jardín del frente hay un árbol más pequeño mucho más, apenas unas 3 veces el tamaño de un niño de 6 años, hay muchos arbustos que hacen que en la calle, que es muy angosta hasta la fecha, parezca más tarde de lo que en realidad es.
El pavimento está muy viejo y gastado de ese color gris un poco pálido de las calles que están apunto rellenarse de baches con la grava que lo conforma ya un poco floja, a menos de media cuadra detrás de mi está la típica tiendita de la esquina que debía vender de todo un poco aunque yo solo me acuerdo de las papitas y refrescos y claro de las “maquinitas” donde siempre había alguien jugando “street fighters”.
Pasando la acera que está a mi derecha hay una casa que tiene la orilla del techo rojo, es la casa que esta a unas 6 casas de la zapatería que esta a la vuelta de la esquina, debajo del cual se forma la cochera muy mal iluminada que deja crecer a su lado un rosal sin flores y con pocas hojas en medio de un cuadro de pasto muy bien cuidado.
Adelante no hay algunos autos estacionados a cada lado de la calle como si fueran 2 filas de hormigas y justo enfrente a más de media cuadra hay un muro, no se de que es pero siempre ha estado ahí, es parte del paisaje.
En el aire se escucha la música del piano de alguna vecina (no se por que pero estoy seguro que era de una vecina y no de un vecino) que se deja oír sobre el ruido de las “maquinitas”.
29 Agosto 2005
No me resulta posible identificarme con algún cronopio, una esperanza o un fama, no podría se un cronopio, por que disfruto de mantener mi ambiente limpio controlado y organizado, meticuloso hasta el extremo; no podría ser un fama por que no soy capaz de mantenerme el tiempo suficiente sin sentir el deseo de salir del orden, de invertir los papeles con mi mascota, aunque esto fuera posible solo por un rato antes de ser derrotado por el exceso de libertad y sentirme aplastado por el caos. Al momento de disfrutar como disfruto del orden y del control, despierto para darme cuenta que bien puedo ser esperanza, estando por que tengo que estar, sin esperar nada de los demás, estando por estar.
Y aquí está el problema, me levanto todos los días incapaz de mantenerme, un instante triste, y un momento alegre, a veces 100% convencido, de pronto aburrido y luego sin más ni mas, un mar de dudas.
Como identificarme con algún cronopio, fama, o esperanza, nunca los he visto o tratado con alguno de ellos y realmente me pregunto si mi capacidad de abstracción es suficiente como para entenderlos, si hace dos semanas no los había escuchado nombrar. Y a pesar de esto no es tanto que no me identifique con ninguno de ellos sino que siento me identifico con los tres, y aunque es difícil imaginar a un cronopio convertido en fama o esperanza (por no decir imposible, uno nunca sabe) me doy el lujo de tener un poco de cada uno gracias a los constantes cambios de mi camaleónica personalidad.
Mi vida es un xec, revuelta desde donde la quiera ver, hoy por ejemplo, escribo sobre algo que no entiendo por completo, por que me importa lo que pensaran, lo que pasara si no lo escribo, que dirán de mi, de Jorge, como si fuera yo el centro de algo como si tuviera importancia el que estas líneas, sean escritas, me siento fama, me siento presionado por el hecho de tener que saber que piensan para que me miren complacidos yo me sienta complacido… Que pena que no siempre me salga bien.
Ayer al contrario me sentía cronopio, o al menos eso creo, fui feliz y no preocupé por lo que tenía que escribir para el martes, ayer no hice nada maravillosamente extraordinario, nada que me convirtiera en el centro de las miradas, me sentía tranquilo, ayer fui feliz lijando un escritorio viejo que quizá no hacía falta, estaba lijando con un amigo y su novia y era entretenido, no nos importaba que no tuviéramos idea de la forma correcta de hacerlo, no nos preocupaba, cada uno de manera diferente pero seguros de que no lo hacíamos tan mal. Luego subí a mi auto y al poco tiempo después ya estaba con más amigos en un lugar donde pasábamos desapercibidos por que un hombrecito gordo captaba la atención de casi todos, nosotros la pasamos bien, yo me sentía un alegre cronopio con mis amigos, y sin ser el centro de atención (hubiera sido tonto tratar de competir con el hombrecito gordo, no era el momento de querer ser fama) sino solo parte del grupo ayer fui feliz con lo que tenía.
Como despertare mañana, que piel escogeré al despertar, quizá sea esperanza y me quedare sin esperar que nadie recuerde mi cumpleaños, pero tampoco lo mencionaré, solo será un día más, tal vez mañana decida que mi vida es como la muestra arte o como una obra de teatro que miró desde lejos, pero no participo en ella, no la escribo ni la dirijo, solo miro y podré pasar el día estando ahí para el que quiera y para el que no quiera también, pero éste no se dará cuenta, así puede ser mañana.
Pero lo más seguro es que mañana me levante de la cama con los dos pies al mismo tiempo y no escoja ninguna piel, sino que me ponga las tres y así no tendré frío, me sentiré mas completo y estaré un poco más cerca de ser yo con todos los cambios que implica ser cronopio, fama y esperanza a la ves; hoy solo me queda esperar y dejar de ser fama solo por el gusto de cambiar y disfrutar de ser cronopio antes de dormir y convertirme en esperanza que estará ahí para cuando el sueño se digne pasar por mi.
Así voy hoy por la vida sin esperando sin esperar, deseando ocultamente sobresalir y como me diría un psicólogo, haciéndome al pendejo con mi vida por que se las respuestas a mis dudas pero me complico pensando que no las conozco.
26 Agosto 2005

El fénix y yo
Renacer de las cenizas, que insignificante se torna el tiempo para quien vivirá eternamente, la frustración de ver como todo va y viene, de que todo es pasajero y aun después de todo seguir ahí…
Para bien o para mal los seres humanos no viven eternamente y precisamente por eso no se pueden quedar atrapados en un momento, tienen que descubrir como hacer maravillas con ese tiempo tan corto para algunos y tan largo para otros. Que tonto seria perder la batalla con los problemas cotidianos que tantas veces convertimos en barreras infranqueables, sería un error de perspectiva el no ver que ese muro no es más que una puerta que empujan ignorando el letrero que dice jale. Por un detalle tan simple se puede perder la vida, desperdiciarla. El fénix predica con el ejemplo renaciendo de sus cenizas no se rinde ante la muerte sino que se levanta con nueva fuerza, levantarse después de haber caído, volver al comienzo cuando se pierde el rumbo, es una manera de ver esa resurrección, decidir que es mejor ver el cielo que mirar las cenizas entre los zapatos de quienes miran al cielo en el que sol brillará para quienes quieran verlo.
Tener la esperanza siempre presente, saber que es posible quitarse las cenizas y comenzar de nuevo con más fuerza, no importa el número de intentos, la vida esta hecha a prueba de errores. Así como el fénix renace y seguirá renaciendo eternamente, así el ser humano puede retroceder el camino andado para emprender un nuevo viaje. El fantástico pájaro muere en un fuego purificador, que la da la fuerza para renacer, el hombre, debe reconocer cuando lo han superado sus problemas, cuando ha sido derrotado, pero solo para aprender de ellos, para no volver a caer en el mismo juego y así hacerse más fuerte, adquirir más experiencia.
Ojala el ser humano se pudiera identificarse con el ave fénix, que nunca se rendirá a la muerte; ojala el ser humano no sucumbiera a sus problemas y a prendiera a renacer cada mañana con renovado ánimo para enfrentar la vida.
25 Agosto 2005

El ave fénix
Representante de la inmortalidad, este animal mitológico figura en varias culturas y religiones y cada una le da particularidades a su origen y forma de renacer sin perder la idea básica de que el fénix renace de sus cenizas cada determinado tiempo.
En la tradición judía fue conocido como chol y fue l único animal de la creación que no cedió a la tentación de comer del fruto prohibido y como premio se le dotó de la capacidad de renacer de sus cenizas, con el tiempo la idea fue adoptada por los egipcios, éstos le cambiaron el nombre, para ellos el fénix era asociado con ra y con osiris, era muy parecido a una garza con dos plumas a modo de cresta, moría cada noche al ocultarse el sol para renacer con nuevos bríos a la mañana siguiente, pasaron algunos años más y los griegos se sintieron atraídos por este peculiar animal que era considerado un semidiós, como es de esperarse le cambiaron de nueva cuenta el nombre. Para los griegos phoenicoperus es una ave muy similar a un águila pero de tamaño y plumaje incomparables; para los ellos el fénix era abrasado por su propio fuego cuando se acercaba el final de su existencia, entre sus cenizas aparecía un gusano que se convertiría en un joven fénix y llevaría las cenizas de su predecesor a heliópolis. Para los primeros cristianos, muchos de ellos de origen pagano, resulto fácil asociar al fénix con la capacidad de vencer a la muerte, con la resurrección.
Con un plumaje de hermosísimos colores adornado con fuego y oro, garza, águila, , muriendo al caer la noche, dios o creación, el fénix a logrado cautivar a muchos pueblos mientras corre el calendario, deja un mensaje claro para todo el que lo quiera ver, levantase después de caer, no perder la esperanza, son quizá estas enseñanzas más valiosas que su plumaje.
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