cronopios famas y esperanzas... y yo
No me resulta posible identificarme con algún cronopio, una esperanza o un fama, no podría se un cronopio, por que disfruto de mantener mi ambiente limpio controlado y organizado, meticuloso hasta el extremo; no podría ser un fama por que no soy capaz de mantenerme el tiempo suficiente sin sentir el deseo de salir del orden, de invertir los papeles con mi mascota, aunque esto fuera posible solo por un rato antes de ser derrotado por el exceso de libertad y sentirme aplastado por el caos. Al momento de disfrutar como disfruto del orden y del control, despierto para darme cuenta que bien puedo ser esperanza, estando por que tengo que estar, sin esperar nada de los demás, estando por estar.
Y aquí está el problema, me levanto todos los días incapaz de mantenerme, un instante triste, y un momento alegre, a veces 100% convencido, de pronto aburrido y luego sin más ni mas, un mar de dudas.
Como identificarme con algún cronopio, fama, o esperanza, nunca los he visto o tratado con alguno de ellos y realmente me pregunto si mi capacidad de abstracción es suficiente como para entenderlos, si hace dos semanas no los había escuchado nombrar. Y a pesar de esto no es tanto que no me identifique con ninguno de ellos sino que siento me identifico con los tres, y aunque es difícil imaginar a un cronopio convertido en fama o esperanza (por no decir imposible, uno nunca sabe) me doy el lujo de tener un poco de cada uno gracias a los constantes cambios de mi camaleónica personalidad.
Mi vida es un xec, revuelta desde donde la quiera ver, hoy por ejemplo, escribo sobre algo que no entiendo por completo, por que me importa lo que pensaran, lo que pasara si no lo escribo, que dirán de mi, de Jorge, como si fuera yo el centro de algo como si tuviera importancia el que estas líneas, sean escritas, me siento fama, me siento presionado por el hecho de tener que saber que piensan para que me miren complacidos yo me sienta complacido… Que pena que no siempre me salga bien.
Ayer al contrario me sentía cronopio, o al menos eso creo, fui feliz y no preocupé por lo que tenía que escribir para el martes, ayer no hice nada maravillosamente extraordinario, nada que me convirtiera en el centro de las miradas, me sentía tranquilo, ayer fui feliz lijando un escritorio viejo que quizá no hacía falta, estaba lijando con un amigo y su novia y era entretenido, no nos importaba que no tuviéramos idea de la forma correcta de hacerlo, no nos preocupaba, cada uno de manera diferente pero seguros de que no lo hacíamos tan mal. Luego subí a mi auto y al poco tiempo después ya estaba con más amigos en un lugar donde pasábamos desapercibidos por que un hombrecito gordo captaba la atención de casi todos, nosotros la pasamos bien, yo me sentía un alegre cronopio con mis amigos, y sin ser el centro de atención (hubiera sido tonto tratar de competir con el hombrecito gordo, no era el momento de querer ser fama) sino solo parte del grupo ayer fui feliz con lo que tenía.
Como despertare mañana, que piel escogeré al despertar, quizá sea esperanza y me quedare sin esperar que nadie recuerde mi cumpleaños, pero tampoco lo mencionaré, solo será un día más, tal vez mañana decida que mi vida es como la muestra arte o como una obra de teatro que miró desde lejos, pero no participo en ella, no la escribo ni la dirijo, solo miro y podré pasar el día estando ahí para el que quiera y para el que no quiera también, pero éste no se dará cuenta, así puede ser mañana.
Pero lo más seguro es que mañana me levante de la cama con los dos pies al mismo tiempo y no escoja ninguna piel, sino que me ponga las tres y así no tendré frío, me sentiré mas completo y estaré un poco más cerca de ser yo con todos los cambios que implica ser cronopio, fama y esperanza a la ves; hoy solo me queda esperar y dejar de ser fama solo por el gusto de cambiar y disfrutar de ser cronopio antes de dormir y convertirme en esperanza que estará ahí para cuando el sueño se digne pasar por mi.
Así voy hoy por la vida sin esperando sin esperar, deseando ocultamente sobresalir y como me diría un psicólogo, haciéndome al pendejo con mi vida por que se las respuestas a mis dudas pero me complico pensando que no las conozco.

Carlos Hornelas dijo
Yo creo que eres un cronopio
30 Agosto 2005 | 03:50 PM